Estrictamente hablando el fin último del odontólogo, al igual que cualquier persona, es la Felicidad (con mayúscula). Si nos preguntamos el motivo de cada acción que realizamos terminaremos respondiendo que lo hacemos porque consideramos que esa decisión o acto nos acerca a la Felicidad plena. ¿Por qué estudias odontología? Porque pienso que tengo vocación para una profesión de ciencias de la salud y además pienso desarrollarme personal y profesionalmente ejerciendo esta carrera, mantenerme y mantener a mi familia, etcétera, etcétera, a fin de cuentas: porque deseo alcanzar la Felicidad.

Hay un modo digno de vivir, el que corresponde a la condición de ser persona. La enseñanza de la ética quiere educar hacia la felicidad, ayudarnos a elegir el bien, el realizar actos buenos y rechazar el mal. Que los jóvenes adquieran costumbres que le permitan comportarse bien es fundamental en la educación moral de la persona. La literatura y la historia tenían esta función en los griegos, basta recordar la tragedia de Sófocles:  Antígona (recomiendo su lectura). Mostrar ejemplos dignos de imitar es muy importante en la formación moral: el bien es atractivo, digno de imitar.

Hay acciones bellas y nobles y acciones feas e innobles. Las primeras nos confirman la dignidad humana y las segundas también porque podemos decir que algo innoble no es digno del ser humano.

Si hay un modo digno de vivir como ser humano vale la pena intentarlo porque es el camino a la Felicidad. 

MSc. Luis Enrique Cam