Una oportuna publicación viene a colmar un vacío de garantía de la calidad en una gran empresa emergente

Ginebra, Suiza, 13 de noviembre de 2007 En una nueva publicación de la unión global de los profesionales de salud, la Alianza Mundial de Profesiones de Salud (AMPS), se establece lo que hay que esperar y pedir hoy cuando se contrata a un consultor internacional de salud.  La globalización de la atención de salud ha generado una enorme expansión en el sector de la consultoría internacional de salud, que actualmente incluye un número y variedad sorprendentes de especialistas.  Para ayudar a quienes contratan y a los distintos consultores a encontrar lo que mejor les conviene, la AMPS ha elaborado y publicado un marco de competencias para los consultores de salud internacionales:  Marco de las competencias principales para los consultores de salud internacionales.

 

La publicación se encuentra disponible gratuitamente, únicamente en inglés, para visionarla y descargarla a través del sitio Web de la AMPS, en la dirección (www.whpa.org): www.whpa.org/pub2007_IHC.pdf .

 

La consultoría internacional de la atención de salud está convirtiéndose en un gran negocio con posibilidades cada vez mayores para los consultores de salud en el mercado.  Ante una amplia gama de consultores con diversas credenciales, experiencia, competencias y formación, decidir quién está realmente cualificado puede ser sólo una labor de adivinación.  Al mismo tiempo, los propios consultores de salud buscan marcos para orientar su práctica.  La obra Marco de las competencias principales para los consultores de salud internacionales constituye una guía práctica para los que tratan de participar en los servicios de consulta de atención de salud y presenta un baremo con el que las personas que deseen ofrecer sus servicios pueden evaluarse a sí mismas y, si es necesario, tratar de formarse mejor antes de hacerse cargo de sus asignaciones.

 

Los consultores de salud ofrecen hoy una gran diversidad de servicios relacionados con la salud en sus propios países y en el extranjero.  Para el posible cliente o contratador puede resultar difícil hacerse una idea clara a través de la diversidad de las credenciales, experiencia, competencias y antecedentes.  Por ejemplo, los conocimientos y experiencia de los consultores pueden centrarse en la gestión financiera, la macroeconomía, la planificación y gestión de los servicios de salud, la salud pública, la epidemiología, el desarrollo de los recursos humanos, la gestión de la enfermedad, el gobierno interno, la elaboración de normas, la formación, la atención primaria de salud o la tecnología de salud.  

Los expertos pueden hacer las veces de consultores como empleados o como voluntarios.  Pueden trabajar para grandes empresas o corporaciones de consultoría, ser independientes, o formar parte del profesorado.  Pueden trabajar para asociaciones profesionales, grupos religiosos o grupos nacionales o internacionales no gubernamentales.  Sus clientes son personas, entidades y organismos que operan en la planificación o en la prestación de cuidados de salud, ONG interesadas, grupos de defensa, países, organismos de las Naciones Unidas, iniciativas de salud mundial, o donantes tales como organismos gubernamentales, fundaciones, fideicomisos, empresas, etc.     

La complejidad de esta situación indujo a la AMPS a elaborar unas competencias principales destinadas a orientar al individuo, al cliente y al contratista.  Las competencias tienen por objeto reflejar las capacidades comunes a los consultores de salud cualquiera que sea la disciplina específica de éstos, y están destinadas a orientar y no a imponer.